
La calefacción de las preformas es el factor que determina si el proceso de moldeo por soplado funcionará bien o no. Si el túnel de calentamiento no logra mantener una temperatura estable y reproducible, se producirán marcas de estiramiento en las preformas, variaciones en el espesor de sus paredes, y las velocidades de ciclo disminuirán rápidamente.
Cuando se necesita que las preformas de PET absorban energía rápidamente, sin exceder los límites de temperatura ni generar zonas sobrecalentadas, los emisores de infrarrojos de onda corta son la solución adecuada.
La física detrás de esto no es complicada: los emisores de onda corta generan una alta intensidad de radiación en el rango del infrarrojo cercano, lo que permite que la energía penetre rápidamente en las paredes de la preforma y la caliente desde adentro hacia afuera. De esta manera, se obtiene un aumento de temperatura controlado, en lugar de que la superficie se queme mientras el interior permanece frío.
Se selecciona cada Emisor en función de la densidad de potencia del túnel de calentamiento, eligiendo la tensión, la potencia y la longitud adecuadas para que coincidan con el diseño original del sistema de calentamiento. El resultado es una curva de temperatura reproducible, una distribución uniforme del calor y preformas que siempre llegan en las mismas condiciones, antes del proceso de moldeo por soplado.
En la planta de producción, esto es muy importante. Con los emisores de infrarrojos de onda corta adecuados, se pueden aumentar las velocidades de ciclo, ya que las preformas alcanzan la temperatura deseada más rápido. Además, se reduce el tiempo dedicado a manejar productos defectuosos causados por un calentamiento desigual.
El consumo de energía también disminuye, ya que los emisores se encienden solo cuando es necesario y se enfrían rápidamente. La tiempo de inactividad también disminuye, ya que el tubo de cuarzo y las conexiones R7 están diseñados para resistir los impactos y vibraciones dentro del túnel de calentamiento. Se trata de componentes diseñados para una producción continua, no solo para cumplir con los requisitos técnicos.
La instalación es sencilla, pero hay detalles importantes que deben tenerse en cuenta. Asegúrese de conocer el tipo de soporte de la lámpara (generalmente R7s), y verifique la potencia y la longitud en función de la geometría del reflector del túnel. También asegúrese de que su fuente de poder pueda manejar la corriente de arranque.
Además, mantenga los reflectores limpios y alineados. Incluso el mejor emisor no funcionará bien si el campo térmico se ve perturbado. Trate el túnel de calentamiento como un sistema integral, y los resultados serán consistentes.