
¿Alguna vez has notado que la rejilla superior de un horno de múltiples niveles trata la comida de manera diferente a la rejilla inferior? Es frustrante. Hay esos “puntos fríos” donde el calor simplemente no llega al centro del alimento, sin importar cuán fuerte soplen los ventiladores.
Por eso dejamos de depender únicamente del aire forzado y comenzamos a usar lámparas de calefacción por infrarrojos. En lugar de solo calentar el aire, colocamos tubos de infrarrojos en cada nivel del horno. Esto cambia completamente el proceso de cocción, pasando de una calefacción general a una calefacción dirigida.
Controla dónde realmente importa
Los hornos convencionales son como herramientas poco precisas. No puedes hacer que la rejilla superior funcione de manera diferente a la inferior. Con las lámparas de infrarrojos, podemos controlar cada nivel por separado.
Dado que la energía infrarroja se mueve en línea recta y afecta directamente el alimento, puedes aumentar la potencia en la rejilla superior para obtener una corteza dorada perfecta, sin sobrecalentar el resto del contenido del horno. Es una forma mucho más eficiente de cocinar.
Los detalles importantes
Por lo general, utilizamos tubos halógenos de cuarzo. Estos tubos manejan bien el calor y permiten que la radiación de onda corta pase directamente a través de ellos. Si necesitas un tipo específico de calor para tu receta, podemos recubrir los tubos para cambiar su longitud de onda.
Una cosa importante es el cableado. Utilizamos bases R7 o SK15, ya que son estables. Nada peor que que un conector se suelte mientras el horno está en funcionamiento. También asegúrate de que tu voltaje (220V o 380V) coincida con el del horno. De lo contrario, la densidad de calor disminuirá, y volverás al punto de partida.
Las ventajas y desventajas
La ventaja de los rayos infrarrojos es que actúan de inmediato. No hay necesidad de esperar a que el horno se caliente. Pero esa intensidad tiene su precio: estos tubos son frágiles. Si una bandeja cae y golpea uno de los tubos, este se romperá. Será necesario instalar protectores o tener mucho cuidado con la distancia entre las rejillas.
Recuerda también que los rayos infrarrojos son direccionales. Si colocas demasiados alimentos en el horno, las capas inferiores quedarán sin recibir calor. Aún así, necesitarás los ventiladores para mantener el aire en movimiento y el calor circulando.