
Elegir la potencia adecuada para el calentador de baño
¿Alguna vez has entrado en un baño que parecía una sauna en una esquina y un refrigerador en la otra? O quizás hayas visto a alguien colocar un calentador industrial enorme en un baño muy pequeño, solo para que este se dañe en pocos meses.
Esto ocurre con frecuencia. La gente simplemente toma el aparato más potente que puede encontrar, pensando que “más es mejor”. Pero en realidad, si la potencia del calentador no se adapta al tamaño de la habitación, estás desperdiciando dinero en electricidad o simplemente haciendo que la habitación sea incómoda.
Encontrar la potencia ideal
Si te encuentras con un baño muy pequeño (menos de 4 metros cuadrados), no necesitas un aparato extremadamente potente. Una lámpara de 250W a 400W es suficiente. Como no hay mucho aire que calentar, estos aparatos más pequeños proporcionan un calor agradable y constante, sin hacer que la habitación sea sofocante.
Para baños de tamaño medio (entre 5 y 10 metros cuadrados), sería bueno utilizar un aparato de 600W o 800W. Las baldosas están frías, y las rejillas de ventilación constantemente extraen el aire caliente. Para combatir esto, intenta colocar la lámpara justo donde te encuentras. Es mucho mejor que el calor te alcance directamente, en lugar de intentar calentar toda la habitación.
Y luego están los baños grandes, de más de 10 metros cuadrados. Podrías usar un aparato de 1000W o más, pero he encontrado una manera mejor: usa dos lámparas de 500W en lugar de una sola de gran potencia. De esta manera, el calor se distribuye de forma más natural. Así no habrá zonas demasiado calientes ni tendrás que temblar mientras caminas desde la ducha hasta el tocador.
Algunas cosas a tener en cuenta
Una mayor potencia permite calentarse más rápido. Eso es una ventaja. Pero la desventaja es la carga que se ejerce sobre el sistema eléctrico. Si conectas tres o cuatro lámparas de 1000W en un mismo circuito, es probable que se corten los interruptores. Asegúrate de verificar tu instalación eléctrica antes de empezar a perforar el techo.
Recuerda también que estas lámparas de infrarrojos de onda corta funcionan de manera diferente a los calentadores comunes. Ellos calientan a las personas, no al aire.
Por eso es tan importante elegir la potencia adecuada. Si la lámpara es demasiado débil, el calor simplemente no llegará hasta ti. Pero si es demasiado potente para un espacio pequeño, el dispositivo podría llegar a estar tan caliente que pueda causar quemaduras.
Simplemente adapta la potencia al tamaño de la habitación. Mantén las cosas simples.