
Creando calentadores de baño que no ciegan la vista
La mayoría de las lámparas de infrarrojos tienen un problema: su luz es demasiado intensa y cegadora. Ese brillo blanco y agresivo resulta molesto para los adultos, pero para un bebé con ojos sensibles, es simplemente insoportable. Pensamos que debía haber una forma mejor de obtener calor sin ese resplandor molesto.
Controlando la luz
El truco radica en el espectro de luz. Queríamos mantener ese calor suave y acogedor (las longitudes de onda largas y medias), pero eliminar esa luz visible que hace que uno tenga que entrecerrar los ojos. Para ello, cambiaremos el gas contenido dentro de la lámpara y utilizaremos un tipo especial de cuarzo dopado en el vidrio. En lugar de esa luz intensa, se obtiene una luz mucho más suave y atenuada. Lo mejor de todo es que se mantiene todo el calor; simplemente filtramos los fotones que causan el resplandor.
Los detalles técnicos
Utilizamos un recubrimiento de precisión en el tubo de cuarzo. Puede considerarse como un escudo: bloquea la luz de alta intensidad, pero permite que el calor pase sin problemas. De esta manera, el baño se calienta rápidamente, pero no hay necesidad de preocuparse por dañar la vista.
Si va a instalar estos calentadores, hemos simplificado todo al máximo. Utilizan conectores estándar R7 o SK15, por lo que se pueden instalar fácilmente. Un consejo: asegúrese de que el soporte tenga algo de espacio para que el calor pueda disiparse y así evitar que los conectores se derritan con el tiempo.
Encontrando el equilibrio perfecto
Por supuesto, no se puede bloquear toda la luz sin algún sacrificio. Si filtráramos demasiada luz, el calentador tardaría mucho en calentarse. Pero en un baño, un ligero retraso en la velocidad de calentamiento es un precio merecido. Esto significa que se obtiene calor de inmediato, sin el riesgo de dañar la retina. Hemos ajustado la potencia para que siga siendo eficiente, pero la luz sigue siendo suave. Es simplemente lo ideal.