
Cómo lograr que las lámparas de moldeo rotativo SACMI funcionen correctamente
Si trabajas con preformas de PC, ya conoces las dificultades que esto conlleva. Es necesario que la temperatura sea precisa: ni demasiado baja, ya que el material no se ablandará adecuadamente; ni demasiado alta, ya que eso dañaría el plástico. Cuando se utiliza una máquina SACMI a plena capacidad, no hay tiempo que perder.
Por eso nos centramos en resolver ese problema del retraso entre el momento en que se activa el interruptor y el momento en que la preforma llega al punto óptimo de ablandamiento.
El equilibrio entre potencia y duración de vida
La velocidad de las máquinas SACMI es muy alta. Para mantener este ritmo, ajustamos la relación entre vatios y longitud del material procesado. En otras palabras, aumentamos la potencia de las lámparas para que puedan recuperar su temperatura justo cuando pasa una preforma por ellas.
Utilizamos cuarzo de alta calidad, ya que, francamente, el vidrio barato se rompería bajo ese tipo de estrés térmico. Pero hay un problema: si se aumenta demasiado la potencia solo para reducir unos pocos milisegundos en el ciclo de trabajo, habrá que reemplazar las lámparas con mayor frecuencia. Es un compromiso. Hay que decidir dónde situarse en esa línea.
No se trata solo de calor; también de profundidad
El calor en la superficie no sirve de nada. Lo importante es que el calor penetre realmente en el material de PC.
Para lograrlo, utilizamos un filler halógeno especial y cuarzo dopado para modificar el espectro infrarrojo. Eso hace la diferencia entre una lámpara que solo calienta la superficie y otra que realmente calienta el interior del material.
Y como nadie quiere pasar cuatro horas recalibrando el horno durante los cambios de turno, mantuvimos las dimensiones de las lámparas idénticas a las especificaciones del fabricante original. Los conectores están diseñados para encajar perfectamente, sin problemas. Basta con insertarlas y seguir trabajando.
Algunos consejos para el taller
Una vez que instales estas lámparas, probablemente necesitarás ajustar los controladores PID. Estas lámparas alcanzan su temperatura mucho más rápido de lo que estás acostumbrado. Si dejas los ajustes tal como están, podrías terminar con preformas quemadas.
También revisa los soplantes de refrigeración. Cuanto más calor haya en los tubos, más calor habrá en el interior de la máquina. Asegúrate de que el flujo de aire sea suficiente para manejarlo.
Un último consejo: ordénalas en lotes al por mayor. Cuando todas las lámparas de cada zona provengan del mismo lote, no habrá esos “puntos fríos” que causan paredes irregulares en las botellas. De esta manera, todo funcionará de manera más fluida.